Te prometí diez citas
antes de preguntarle al destino
si quiere escribirnos juntos.
Recién vamos una... y fue apenas
un prólogo tímido.
La segunda tiene algo de magia.
Dicen que algunos conjuros
funcionan mejor
cuando se dicen despacio
y cerca de un parque
donde las banderas miran al cielo.
Tal vez por eso esta historia
continúa en un pequeño pasaje
que sube hacia Gamarra.
Quizá allí empiece
el segundo capítulo.